viernes, 5 de diciembre de 2014

Coplas graciosas y entretenidas para reír y pasar el tiempo


Este pliego de cordel, donde no figura ni el editor ni el año, se inscribe en el cajón de sastre del género burlesco, haciéndose eco de la mala fama de las prácticas de ciertos oficios y presentándonos un elenco de personajes populares, habituales también en las distintas formas del teatro breve de los siglos XVI y XVII, así como en la cuentística y en numerosos relatos. Es frecuente que aparezcan entre ellos, como paradigmas de tipos folklóricos, los barberos, sacristanes, molineros, sastres, zapateros, tejedores, taberneros y panaderos, etc.

El pliego guarda una estrecha relación temática con la célebre letrilla satírica de Quevedo Poderoso caballero es don Dinero, coincidencia expresiva que se traduce en el pliego en la reiteración de la paremia tras cada estrofa de ¡O quanto puede el dinero!

La importancia del dinero para falsear la realidad o subvertir estamentos no es invento de Quevedo. Ya en los filósofos clásicos se encuentra la idea de la riqueza como fuente de disputas e injusticias y como soporte de ascenso social, idea que supo recoger magistralmente Quevedo mediante el recurso de personificar a don Dinero.

El pliego se detiene en aspectos mucho más de 'andar por casa' aludiendo a la malas prácticas de aquellos que utilizan materiales malos o endebles para que duren poco o a quienes manipulan pesos o medidas, según nos informa burlonamente el Doctor Traga sopas..., natural de Masca la Caca






Antonio Lorenzo

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