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| Pieter Brueghel, el viejo - Recorte de "La parábola de los ciegos (1568) |
Los pliegos de cordel con temática de carácter político no son de los más abundantes. En esta ocasión reproduzco el primero de los cuatro "romances nuevos" que fue editado en Madrid en el año 1834 por la imprenta de D. M. de Burgos como figura en el colofón. Este impresor, de los que se conocen pocos datos, se refiere al tipógrafo Miguel de Burgos, quien fuera el responsable de la primera imprenta establecida en Cáceres tras su formación profesional en Madrid, donde aprendió el oficio y llegó a ser regente de la oficina tipográfica "Hija de Joaquín de Ibarra", establecimiento que fue fundamental de la tipografía española. En 1822, dentro de la etapa conocida por el Trienio Liberal (1820-1823), Miguel de Burgos instaló la primera imprenta conocida en Cáceres, hasta que, en una posterior etapa, regresó de nuevo a Madrid dejando la regencia de la imprenta de Cáceres a cargo de su hermano Lucas.
El impresor Miguel de Burgos, divulgador de posicionamientos liberales, tuvo que afrontar problemas durante el absolutismo de Fernando VII debido al control de algunas de sus publicaciones por la Inquisición y por las que tuvo que asumir multas y apercibimientos.
El año 1834, coincidente con la edición de este primer romance en pliego, hay que enmarcarlo dentro del inicio de la transición del absolutismo al liberalismo. Tras el fallecimiento de Fernando VII en 1833, se produjeron muchas vicisitudes, como la proclamación como reina a su hija Isabel, que apenas contaba tres años, como consecuencia final de la Pragmática Sanción en la que se autorizaba que pudiera reinar una mujer una vez derogada la Ley Sálica. La regencia del trono fue ejercida desde entonces por la viuda del rey, María Cristina de Borbón, que hubo de enfrentarse a los partidarios de Carlos María Isidro, hermano del monarca fallecido y que se postulaba como aspirante al trono, lo que dio lugar al inicio de la Primera Guerra Carlista. Como puede apreciarse se trata de un año convulso y controvertido a caballo entre las ideas conservadoras frente a las más liberales y progresistas y recordando en el romance la evolución de la presencia francesa en España.
Por hablar a la francesaolvidan el castellano:a la francesa comiendo,a la francesa bailando,a la francesa vistiendo,a la francesa... rabiando;por no ser nada españoleshasta su patria negaron.
En el gobierno del año 1834 se proclamó un Estatuto Real donde se regulaban las relaciones de las Cortes con la monarquía, pero de una forma meramente consultiva y compartida y desechando una soberanía nacional. Dicho periodo fue un claro ejemplo de tensión política y social donde el anticlericalismo alcanzó un fuerte auge popular durante el bienio 1834-1835 con motivo de la inestabilidad y tensión entre las diferentes ideas y posiciones respecto a la iglesia.
Como consecuencia del nuevo orden y asentamiento de la liberalidad burguesa en España se produjo una colisión con la iglesia católica cuyo patrimonio se vio poco a poco desfavorecido y donde su hegemonía se fue diluyendo progresivamente. El bienio 1834-1835 es un importante periodo del avance anticlerical al irse configurando un nuevo modelo de sociedad de los que se conocen interesantes y documentados estudios. Ya en los primeros meses de 1834 gran número de frailes de distintas órdenes religiosas se unieron al levantamiento carlista tratando de defender sus comunes prerrogativas.
El año de la edición del pliego se produjo en un ambiente de clara tensión al iniciarse un proceso histórico debido a las diferencias ideológicas entre liberales y conservadores sobre el reconocimiento de sus derechos políticos. Las controversias entremezcladas entre las dos posiciones estuvieron unidas al general descontento económico y a raíz de la convocatoria de elecciones para constituir las primeras Cortes Generales en junio de 1834 tras la muerte de Fernando VII el 29 de septiembre del año anterior. El proceso político de 1834, en suma, estuvo marcado por el desigual comportamiento de los propios grupos parlamentarios y unido a las revueltas populares en relación con determinados acontecimientos.
Es dentro de este contexto donde debe situarse lo expresado en este primer romance, cuyo autor no se se explicita ni menciona en ninguno de ellos, se entiende a modo de prevención, en ninguno de los publicados bajo el título de Palo de Ciego. Dicha expresión, en un sentido genérico y coloquial, suele utilizarse cuando alguien se encuentra desorientado y actúa o toma decisiones sin fundamento razonado.
El pliego reúne términos y frases denigratorias, hacia los adversarios ideológicos, todo ello amparándose, como se señala en la advertencia introductoria, en el uso de "una discreta libertad de imprenta que permite a cada uno manifestar sus ideas" de una forma más abierta. Este primer "romance nuevo" sería merecedor de un análisis más detallado, no solo por la solvencia en la que está escrito, sino porque representa todo un desarrollo ideológico del autor enmarcado en la época que describe y acompañado de burlonas críticas a sus adversarios.

©Antonio Lorenzo













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