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sábado, 19 de septiembre de 2026

Tangos alusivos a la moda de la falda-pantalón


En el pliego reproducido se critica abiertamente a las mujeres que utilizan la nueva moda de la llamada falda-pantalón. La crítica viene a subrayar la usurpación del pantalón como prenda simbólica de la masculinidad y supremacía social. Su popularización se fundamentaba en considerar que su uso beneficiaba la práctica deportiva de las mujeres al permitirles una mayor soltura de los movimientos. De esta forma, las mujeres podrían montar en bicicletas, en caballos, jugar al tenis o patinar alegremente de una forma despreocupada.

La falda-pantalón se conoce como moda entre nosotros desde mediados del siglo XIX en adelante. En España, dicha moda guarda relación con la usada en otros países como la relacionada con la época victoriana donde se trataba más bien de unos pantalones bombachos que se llevaban por debajo de una falda, llamados "bloomers", para mantener la considerada decencia como característica propia de las mujeres, aunque siendo mal visto por la sociedad patriarcal. La evolución de esta prenda y de sus variedades es notoria, lo que ha desencadenado muchas críticas que, desde un punto de vista actual, deben considerarse como antifeministas.

En los primeros años del siglo XXI se desarrolla todo un crítico revuelo sobre dichas prendas, tal y como se recoge en las publicaciones de la época. La falda-pantalón vino a significar en el vestuario femenino toda una transgresión respecto a las costumbres sociales. Fue en el año 1911 cuando un reconocido diseñador francés introdujo la falda-pantalón como una prenda de alta costura parisina para utilizarse en el paseo habitual. Ello originó todo un rechazo social donde el uso de esta prenda provocó insultos, abucheos e incluso persecuciones por parte de la policía para evitar disturbios. Hasta el propio papa Pío X consideraba el uso de esta prenda como una "masculinización" inmoral de la mujer.

Su utilización como vestido de calle desde 1911 desencadenó una fuerte discrepancia en el mundo masculino que se dedicó a acosar e insultar a sus portadoras. La prensa de la época recoge con frecuencia los acosos e insultos a que se vieron sometidas las mujeres que usaban la falda-pantalón. En Madrid, en el conocido periódico El Imparcial del 16 de febrero de 1911 se hizo eco del incidente protagonizado por dos mujeres jóvenes que transitaban por la Puerta del Sol bajo el título "Debut desgraciado en Madrid" donde tuvieron que buscar refugio en una tienda de perfumes para huir de los insultos acosadores de algunos hombres y esperando hasta la noche para poder salir y regresar a sus casas.

El acoso a las mujeres también se recrea en el dibujo de la revista Gedeón del 26 de febrero de 1911.
En El Imparcial del día 23 de febrero de 1911 el periodista Mariano de Cavia, en su escrito "Contra pantalones, faldellines", no comprendía el rechazo a una prenda que ni era falda ni pantalón, es decir, "ni chicha ni limoná", animando a los hombres a ponerse un faldellín o falda escocesa para contrarrestar la nueva indumentaria femenina.

La referencial periodista y escritora Carmen de Burgos, conocida como "Colombine", en el apartado "Frivolidades" de la revista Por esos mundos del mes de enero de 1911, señala a la falda-pantalón como hija legítima del feminismo, aunque "condenadas al pantalón hombruno, desprovisto de gracia y contrario a la estética". Se posiciona a favor de las faldas entravées o trabadas o estrechadas por abajo, aunque limiten o estorben los movimientos femeninos respecto a la falda-pantalón.
"El pantalón será para las innovadoras, las talentudas, las superiores. Las bellas, las que desean ser amadas, hacerse amar, indudablemente seguirán usando los zócalos estrechos y las faldas entravées que no dejan andar, como una cadenita más, de esas tan dulces que nos sujetan al hogar y al amor, en una plácida existencia femenil.
La novedad de la moda del pantalón obliga a reseñarla y ponerlas a disposición de las que sean servidas aceptarla. Por mi parte, atávica impenitente, daría de buena gana mi vida a las faldas..., aunque sean entravées".

La falda-pantalón, conocida en un principio como falda-culotte con apariencia de falda es una prenda híbrida que combina la comodidad del pantalón con la elegancia atribuida a la falda. Sus distintas características y evolutivas versiones se constituyeron como un símbolo de libertad feminista, aunque despertó en la sociedad agudas discrepancias, como se expresa en el pliego reproducido, donde se posiciona claramente por la falda tradicional frente a las modas extrajeras y describiendo algunos sucesos donde se mezcla la crítica con la ironía.

"Esa moda no está bien
en la mujer española,
más me gusta ver la falda
airosa de la manola".

El pliego fue editado en Morella (Castellón) en fecha indeterminada por la imprenta de M. Palau, cuya actividad se desarrolló a finales del XIX y principios del XX en la calle de D. Blasco de Alagón 53. Manuel Palau Gallén fundó y dirigió en 1882 el semanario de corte liberal Noticias convirtiéndose en un importante foco de noticias de difusión local y regional. Entre su producción figuran también partituras, canciones y composiciones populares del folklore de la época junto a los consabidos pliegos de cordel. Del final del pliego copio todo aquello de lo que se podía encontrar en su establecimiento.
«En el mismo establecimiento tipográfico hallarán sus favorecedores un grande y variado surtido de romance, historias, sainetes. libritos de juegos de manos, de oraciones y de chistes, comedias, aleluyas de redolines. santos y soldados pintados, papel de fumar, papel medio holandés, comercial para cartas de varias clases y precios, plumas, portaplumas, lapiceros, libritos de cartas de cortejar, cartillas, catones, doctrinas y urbanidades. Buen surtido en devocionarios, carteras de cartón, cromos, calcomanías, calendarios zaragozanos, valencianos y de pared, naipes para niños, serpentinas y confeti, etc.»

 


©Antonio Lorenzo

martes, 15 de septiembre de 2026

Bonita colección de tangos gaditanos

 

En este pliego, dividido en dos partes y conservando una misma estructura, en el comienzo de cada estrofa aparece un sorpresivo estribillo que da lugar a toda una serie de divertidas coplas. Estos singulares estribillos, ya sea con el invento de nuevas o deformadas palabras o cambios de sílabas, constituyen una especie de curioso motivo para acompañar el baile mediante un zapateado alegre y saltarín propio de los tanguillos festeros gaditanos.

Graciancicúbili, graciánguila, graciúnbili,
miliquilígrami, milícami, lamígrama;
dicandieúntiqui, diquiántica, diquiúntiqui,
butianticútiqui, butianticúntica

A modo de ejemplo, reproduzco dos coplas extraídas de cada una de las partes:

Primera parte:

Un fuerte dolor de tripas
le dio ayer tarde a un paleto,
y el pobre hombre se ca…llaba
al pasar por Recoletos.
Se fue corriendo a un kiosco
a hacer sus necesidades;
la encargada del negocio
le pidió una perra grande;
el buen hombre voceaba y gritaba:
¡yo no vengo a hacer el primo, lo ha oído!
y yo no me voy sin ca…llar,
y no doy ni un perro chico;
vamos, que no pago yo, no señor,
primero me han de matar, ya verá,
en mi pueblo nadie paga
contribución por ca…llar

Segunda parte:

Para buen mozo, señores,
el novio de doña Blasa,
que cuando va por la calle
parece una calabaza;
el pobre, está cojo y manco,
calvo, desdentado y tuerto,
está temblón y está lila,
y le corrompe el aliento,
padece de mal de orina, vecina,
tiene una joroba atrás, don Tomás,
que parece la mochila
que se pone un militar;
también tiene erisipela, ¡ay abuela!
y padece de lombrices, qué dices,
y al pobre se la ha torcido
la punta de las narices.

El pliego, editado en Madrid por la "Antigua Imprenta Universal" de la calle Cabestreros, 5 en el último cuarto del siglo XIX, tiene una clara intención de divertir al público general y donde se alude de paso a referentes lugares madrileños, como a la calle Recoletos, el Rastro o la Puerta del Sol.





©Antonio Lorenzo

jueves, 10 de septiembre de 2026

Bonita colección de tangos

 

Sobre el origen, procedencia y difusión del tango, existen diversas teorías que no han logrado poner del todo de acuerdo al conjunto de investigadores que se han ocupado de dicho término. El patrón rítmico del tango, asociado a la habanera, ha sido todo un generador de variados estilos flamencos. No hay que confundir el patrón rítmico del tango con la exclusividad atribuida al tango argentino, puesto que la gran variedad de lo que se conoce como tango flamenco reúne distintas variantes asociadas a su patrón rítmico: tientos, tanguillos de Cádiz, farruca, garrotín, Marianas, etc. Un consenso cada vez más generalizado entre los estudiosos consideran el origen negro de dicho ritmo, desarrollado en La Habana, y difundido en la península desempeñando un papel vertebrador de estilos preflamencos. Cádiz fue durante siglos toda una puerta de entrada de músicas y danzas americanas que fueron aflamencándose mediante diversas variedades.

Para comprender los orígenes y la evolución del género tango, resulta fundamental la aportación y el estudio llevado a cabo por Ortiz, José Luis y Núñez, Faustino: La rabia del placer: El nacimiento del tango y su desembarco en España (1823-1923), Sevilla, Diputación de Sevilla, 1999.

El llamado tango americano se incorpora al flamenco como tango gaditano estando también presente en números musicales asociados a distintas zarzuelas en distintas formas de habanera o de tango.

El pliego reproducido por la Tipografía la popular barcelonesa de finales del XIX, es todo un ejemplo de la variedad de textos a través de un disperso conjunto de versos y variados tipos de estrofas de carácter festivo y con un claro sentido satírico y mordaz como puede apreciarse en su lectura. 





©Antonio Lorenzo

martes, 31 de marzo de 2026

La aldeana o Leonor enamorada

 

La transversalidad inherente de los pliegos de cordel, abiertos entre lo oral y lo escrito, alcanzaron una gran difusión entre los lectores u oidores debido a lo heterogéneo de sus temáticas.

Los pliegos donde se recogen canciones de asunto amoroso son una parte más de la extensísima proliferación de asuntos discursivos propios de la literatura popular impresa.

Se conocen series de pliegos de temática amorosa, como el titulado El cantor de las hermosas, trovas de amor para cantar al bello sexo por unos aficionados, de los que hemos dado cuenta en numerosas entradas anteriores clasificados bajo esa etiqueta. En ellos se desarrollan todo un cúmulo de suspiros amorosos, requiebros y canciones de moda, donde se recogen también lamentos y quejas de los amantes, así como desengaños, despedidas y ausencias.

En este pliego, editado en Barcelona por la muy activa imprenta de Juan Llorens en el año 1863, se nos cuenta la historia de la aldeana Leonor, una amante enamorada y despechada. A lo largo del tiempo mantuvo emocionalmente su temprano amor por Ricardo, quien fuera su querido pretendiente, aunque con el paso del tiempo Ricardo la acabó sustituyendo por otra mujer mediante falsas promesas. A pesar de todo ello, la aldeana Leonor se resistió a olvidar a su temprano amor quedando dispuesta a aguardarle y retomar su relación si decidiese regresar de nuevo y deseándole, en todo caso, una feliz vida.





©Antonio Lorenzo

miércoles, 10 de diciembre de 2025

"Las ligas de mi morena" como canción andaluza y como caricatura abolicionista

 

Las ligas de mi morena es una célebre canción andaluza cuya música fue compuesta por Manuel Sanz y difundida de forma continuada a través de los pliegos de cordel. Para rellenar los diferentes pliegos conocidos se incorporaban también otras composiciones relacionadas con la canción andaluza. En el pliego reproducido Las ligas de mi morena aparece de forma prioritaria y donde se incluyen a continuación otras dos composiciones, como son La jaca e terciopelo y La Luisita. En otros pliegos consultados se añade tras la célebre canción El bonito tango titulado las toreras del verano o La zal de la canela.

Las ligas de mi morena figura como asociada a una colección de canciones modernas con la finalidad de servir de reclamo y de atracción al público comprador. Esta canción andaluza gozó de una amplia difusión a lo largo de los años debido a su ocurrente y agudo comienzo.

No te pueo yo ecir, 
Colasa, lo que me gusta 
sobre una pierna robusta 
una liga coloraá. 
Levanta los faralaes, 
y luce la pantorriya, 
que vale mas Colasilla, 
que toitica una torá. 
Vaya un ángel retrechero ¡juy! 
me tienen como alma en pena, 
isalero! las ligas de mi morena.
Cuando te veo las ligas,
se me blandean las patas,
y me quiero echar a gatas
por ver algo más hallá.
 
Esta famosa letra, con chispeantes metáforas, fue compuesta por un importante autor, aunque resulte desconocido hoy en día, como lo fue el cordobés Luis Miraver y Alfaro (Fuente Obejuna, 1815-Madrid, 1886). Miraver fue un reconocido médico y profesor de medicina homeopática, arqueólogo y fundador del Museo Arqueológico de Córdoba, académico de la Real Academia de la Historia, cronista de la capital cordobesa y de la provincia, así como colaborador del semanario satírico El Cencerro, de tendencia republicana federalista, que llegó a alcanzar una tirada ejemplar de 300.000 ejemplares superando a periódicos nacionales considerados de un mayor prestigio. Vemos, pues, cómo la conocida letra satírica procede de todo un personaje polifacético y de amplio recorrido que supo conjugar lo académico con lo popular y el humor con la diversión y el desenfado. Valga este efímero recorrido para realzar a tan desconocido personaje y que merecería de una mayor atención.






"Las ligas de mi morena" como caricatura abolicionista

Al margen de la conocida canción también se conoce con el mismo título una caricatura elaborada por el ilustrador catalán Tomás Padró que fue publicada en la célebre revista satírica La Flaca en el número 48 del 16 de enero de 1873, a poco menos del 16 de febrero, fecha de la abdicación de Amadeo de Saboya como rey de España y de la proclamación de la Primera República Española.

El periodo conocido como el Sexenio Democrático (1868-1874) abrió las puertas a un periodismo de carácter satírico con alusiones políticas para subrayar la confrontación ideológica entre moderados y progresistas. El primer número de La Flaca corresponde al 27 de marzo de 1869, cuya publicación estuvo llena de altibajos a causa de la censura y donde hubo que suspender su publicación por un tiempo a causa del control del gobierno. No obstante, en octubre de 1871 para evitar la censura cambió su cabecera a diferentes nombres, como La Carcajada, La Risa, La Risotada o La Nueva Flaca hasta su total desaparición en octubre de 1873.

La prensa carlista, como contraposición a La Flaca, publicó la revista a la que llamaron La Gorda, el 10 de noviembre de 1868 de muy corta duración. Ello se relaciona con el estallido de la conocida como revolución Gloriosa, donde Isabel II fue destronada y expulsada de España en un disperso marco histórico de controversias propio de aquellos acontecimientos,

La gran cantidad de ilustraciones satíricas de La Flaca hay que contextualizarlas dentro del marco de los complicados sucesos de aquellos años donde se difundió esta recurrente revista y que fue tan del agrado del público reformista. 


Esta caricatura hay que entenderla y contextualizarla como un manifiesto visual para abolir y suprimir de inmediato la esclavitud que aún se mantenía en las Antillas. Ello suponía una reacción a la campaña conservadora de la Liga nacional y los Círculos Hispano-Ultramarinos que defendían su permanencia en contraposición al proyecto de ley que buscaba su abolición pretendiendo dilatar en lo posible todo proyecto abolicionista en este sentido.

Esta caricatura, que tomó su nombre prestado de la famosa canción andaluza, vendría a constituir toda una respuesta a favor de los medios republicanos y como respuesta a la propaganda esclavista.

A grandes rasgos, la figura alegórica de la mulata que porta en su mano la bandera de la Libertad representa el deseo de que se promulgue la abolición de la esclavitud. A la izquierda, se observa a los conservadores reaccionarios que pretenden sujetar su pierna derecha tirando de las cadenas para impedirla avanzar hacia el progreso y conservar sus intereses coloniales. Frente a la joven, en cambio, aparecen simbólicamente los partidarios del abolicionismo, a modo de la otra liga de la morena, unos personajes que son identificados como políticos partidarios de elaborar la ley abolicionista y de una política reformista de ultramar defendiendo un modelo autonómico de Estado que incluyese también a las Antillas, frente al desorden y la agitación callejera que propugnaban los conservadores.

Vemos, pues, cómo la célebre canción de Las ligas de mi morena sobrevivió en el imaginario colectivo a lo largo del tiempo dando lugar a esta caricatura defensora de la abolición de la esclavitud y tomando como referencia la canción andaluza. La trata clandestina de los esclavos, apoyada durante tantos años por quienes trataban de defender sus intereses económicos, condujo, a lo largo de un ignominioso proceso, hasta lograr su abolición definitiva y de forma oficial el 7 de octubre de 1886.

©Antonio Lorenzo

domingo, 19 de octubre de 2025

La cubana americana


En los dos pliegos reproducidos se nos narra la salida de un viajero desde Cuba hacia España a través de un "paquete" proveniente de Nueva York en el que venía desde allí una cubana. El término "paquete", se relaciona y hace referencia a cómo se denominaban entonces a las embarcaciones que transportaban correos, y también pasajeros, entre las orillas trasatlánticas de unos puertos a otros. Dicho término, ya desusado completamente, venía a ser sinónimo de "paquebote", referido a los navíos que se utilizaban para las conexiones económicas y culturales de todo tipo entre las orillas transatlánticas de América del Norte o América del Sur con distintos puertos europeos a finales del siglo XIX.

Centrándonos en el primer pliego, donde en su primera parte se desarrolla el cortejo y enamoramiento de ambos viajeros hasta llegar a España, se añade a continuación el Vals del molinero de Subiza prosiguiendo con unas Décimas para cantarse con el tono de El Paño.

El texto que aparece en el pliego bajo el título de El vals del molinero de Subiza está entresacado de un baile de jota incluido en la zarzuela del mismo título. Dicha zarzuela, en tres actos y en verso, fue estrenada el 21 de diciembre de 1870 en el madrileño Teatro de la Zarzuela. Su compositor musical fue Cristóbal Oudriz (1825-1877), quien fuera célebre pianista y director de orquesta. El libreto de la obra se debe al escritor y abogado Luis de Eguilaz (1830-1874). El texto del pliego viene a expresar los trastornos afectivos ocasionados por la belleza de las mozas y que derivan en calenturas.

Las Décimas para cantarse con el tono de El Paño hace referencia a una recurrente y conocida melodía popular como compás de amalgama y pieza representativa de "lo murciano". Recogida en los primeros cancioneros murcianos surgen dudas respecto a su origen al ser una melodía muy influenciada por su condición de canto de ida y vuelta y su estrecha vinculación con el "Punto de la Habana" y con "La petenera", debido a su patrón rítmico al margen de aparecer con variantes melódicas y textuales. La melodía popular de el paño, ya aparece con variantes, tanto de la melodía como en el texto, en las numerosas recopilaciones de cancioneros desde la primera mitad del XIX.

Desde un punto de vista literario, el texto incluido en el pliego comienza con una copla de cuatro versos seguida de la décima con un sentido romántico de temática amorosa.

Andrés Blanco, en sus Escenas murcianas. Apuntes para cuadros y costumbres y tipos de Murcia y de su huerta y campo (Murcia, Tip. de Rafael Albaladejo Brugarolas, 1894), señala que:
"El paño era uno de los cantos populares más hermosos de los ejecutados con acompañamiento de guitarra, sosteníase por un ritmo original y sencillo que no podía adaptarse, como el de las seguidillas, malagueñas y jotas a ninguna otra clase de canciones. Había tres clases de paños completamente distintos: el primero era el "moruno" y el de la tierra o murciano, que tenía el mismo acompañamiento, y solo se diferenciaban en alguna variante accidental y en que el moruno se cantaba en modo mayor y el murciano en modo menor. El segundo era el "lorquino" y el tercero el "americano". (pág. 216)
Al margen de las tres señaladas variantes evolutivas y cambiantes de esta melodía popular es notorio que sirvieron como fuente de inspiración para célebres compositores, como Granados o el propio Falla. A la popularidad de la melodía se une el que aparezca como referente en determinados pliegos sueltos distribuidos por los ciegos cantores como fuente de venta e improvisación. 

La diversidad de versiones del paño como cantinela popular, se conoce mayoritariamente con la copla:

Al paño fino en la tienda
una mancha le cayó,
por menos precio se vende
porque perdió su valor.

Desde un punto de vista alegórico se alude a la pérdida de la virginidad femenina y a su depreciación como mujer, al igual que sucede cuando un paño fino pierde valor al mancharse. La pérdida de la honra no deja de ser un desprecio machista hacia la mujer basado en la creencia de que el sexo no puede ser mancillado antes del matrimonio. Obviamente, estas apreciaciones corresponden a la mentalidad de la época.

Como singular referente, aunque con diferente texto, puede escucharse en la versión cantada por Joaquín Díaz recogida en el compact disk recopilatorio, editado por Openfolk en el año 2001, con el título Canto Murciano (el paño moruno): [https://funjdiaz.net/joaquin-diaz-canciones-ficha.php?id=109].

El segundo pliego, dividido en dos partes, reproduce igualmente el encuentro del viajero que venía de Cuba con una cubana que venía de Nueva York. A causa de una tempestad el barco se hundió, pero logró salvarse junto a la cubana agarrados ambos a un madero y llegando a un islote. En la segunda parte se nos informa de que ambos ya se encuentran en Barcelona tras haber desembarcado en la ciudad desde hacía tres meses. El resto son simples coplas de carácter amoroso alabando y exaltando las cualidades de la cubana.





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©Antonio Lorenzo

domingo, 12 de octubre de 2025

Si a tu ventana llega una paloma...

 

La etiqueta El trovador de las hermosas hace referencia a todo un surtido de coplas y canciones distribuidas de forma seriada en pliegos sueltos, impresos a mediados del siglo XIX en Barcelona, donde se recogen variados tipos de canciones para cantar los enamorados a sus damas.

El número uno de dicha serie, con la etiqueta de La americana cubana, adquiere un reconocido interés al incorporar versos de la celebrada canción La Paloma del gran Iradier. Debido a la enorme difusión de esta composición a lo largo del tiempo, varios países la han considerado como de su pertenencia, como consta en algunas recopilaciones de tangos argentinos o como ejemplo de la típica y referencial habanera cubana.

Como se sabe, La paloma es una habanera que fue escrita y compuesta por el compositor español Sebastián de Iradier y Salaverri (1809-1865), hacia el año 1860 tras su visita a Cuba. De sus numerosos viajes por Europa y América mantuvo una estrecha relación, tanto con compositores, políticos o escritores, como también con personajes de la más alta aristocracia de Madrid, ya que fue profesor de música y maestro de canto de Eugenia de Montijo, que llegaría a ser emperatriz de Francia tras su boda con Napoleón III en 1853.

En las giras que emprendió Iradier por Estados Unidos, México y Cuba, encontró inspiración para componer canciones basadas en ritmos populares criollos.

La enorme popularidad de esta melodía corresponde a sus conocidísimos versos:

Cuando salí de la Habana
¡Válgame Dios!
nadie me ha visto salir
si no fui yo,
y una linda Guachinanga,
sí, allá voy yo,
que se vino tras de mí
¡Que sí señor!

Si a tu ventana llega
una Paloma
trátala con cariño
que es mi persona.
Cuéntale tus amores,
bien de mi vida
corónala de flores
que es cosa mía.
¡Ay! ¡chinita que sí!
¡Ay! ¡que dame tu amor!
¡Ay! que vente conmigo,
chinita, adonde vivo yo!

De esta composición se conocen centenares y centenares de versiones, no solo en países europeos como Francia, Italia, Grecia o Alemania, sino también por su enorme expansión en países latinos, preferentemente en México y en Cuba. Las letras que acompañan a la melodía se han utilizado de diferentes maneras y con significados distintos dependiendo de cada país. Hay que recordar que Cuba era entonces una provincia española donde el intercambio comercial con España era constante a través de embarcaciones y por el trasiego de marineros.

A lo largo de su más que centenaria trayectoria, se conocen adaptaciones guitarrísticas de grandes maestros, como Francisco Tárrega e incluso del gran Paco de Lucía. Obviamente, se conocen también numerosas adaptaciones, tanto vocales como musicales, como la interpretada por el considerado rey del rock and roll, Elvis Presley, en la película Blue Hawái con el título de No More ("No más") de la que grabó diferentes tomas aparecidas en distintos álbumes.

Su melodía, tan cautivadora y nostálgica, se ha mantenido a lo largo del tiempo, como puede comprobarse en la letrilla incluida en este curioso y representativo pliego, fechado en 1861, tan cercano a la creación de la bella melodía del músico alavés. 

Los orígenes polémicos de la habanera la hacen derivar de la contradanza europea, aunque no hay que soslayar su estrecha relación con rasgos criollos y africanos. Ello está asociado al oficio de la marinería a lo largo del siglo XIX mediante el flujo continuo de un comercio tan activo entre las dos orillas y cuyo patrón musical alcanzó gran fortuna en la zarzuela española del siglo XIX.

La letra contiene expresiones coloquiales cubanas como "guachinanga", referida a una persona sencilla, apacible y zalamera o "chinita", en el sentido de apodo cariñoso hacia a una mujer india o mestiza.

El pliego acaba con unos versos del Rataplam, término que se considera una onomatopeya que trata de imitar el sonido de un tambor.

Tras este primer ejemplo de El trovador de las hermosas, la paloma sigue volando.




     
   ©Antonio Lorenzo