sábado, 1 de febrero de 2014

Las guerras de España con Marruecos [Melillla y el Barranco del Lobo, 1909: 1ª parte]

Augusto Ferrer-Dalmau - Barranco del Lobo
El día 9 de julio de 1909 se produjo un ataque de los rifeños a un grupo de obreros españoles que construían un puente para el ferrocarril minero a unos tres kilómetros de los límites de Melilla. El resultado fue de 4 ó 6 obreros muertos (en esto difieren las distintas fuentes consultadas) y un número importante de heridos. En la península estos hechos reverdecieron anteriores actitudes emocionales y el gobierno decide emprender una campaña de represalias. El 11 de julio comienza el envío de tropas de refuerzo. El gobierno presidido por Maura decide alistar a los reservistas de 1903 y 1904, muchos de ellos casados y con hijos, convocándolos en el puerto de Barcelona. La movilización de los reservistas provocó una grave insurrección social en Barcelona y en otras localidades catalanas originando, junto a la conjunción de otros factores, la llamada Semana trágica, a la que dedicaré otra entrada.


Las escaramuzas se suceden ininterrumpidamente entre las tropas españolas y rifeñas durante la segunda quincena de julio con resultados alternativos. Pero el día 27 del mismo mes –y coincidiendo con los acontecimientos de la Semana Trágica, se produjo la derrota española en el Barranco del Lobo, de tan honda repercusión en la memoria colectiva de los españoles. Los rifeños se refugiaron en la cima del Gurugú, monte cercano a Melilla. Los españoles reciben la orden de desalojarlos de esa posición, por lo cual entran en el citado barranco con desconocimiento de lo abrupto y escarpado del terreno. Allí se ven expuestos al fuego graneado de los rifeños y sin apenas opciones de escapar. Esta emboscada originó un elevado número de víctimas, entre ellas la del general Pinto que estaba al mando de la expedición.



La noticia de la derrota sufrida en el Barranco del lobo, produjo una honda consternación en todos los sectores sociales, agravada por los sucesos que se estaban desarrollando simultáneamente en Cataluña.


Es a partir de septiembre cuando comienza la fase ofensiva y se van recuperando poco a poco las posiciones que estaban en manos de los rifeños. El 26 de noviembre el ejército español emprende una operación de mayor envergadura apoderándose de Nador y otras localidades importantes. El día 27, con la toma del Gurugú, se paliaba en cierta manera la grave derrota sufrida en el Barranco del Lobo.

El 17 de diciembre, y ya con Moret en el gobierno, se pone fin a las hostilidades y dan comienzo las duras negociaciones de paz.

La memoria colectiva ha conservado de estos episodios una serie de textos y de canciones que se han venido transmitiendo de forma oral, lo que indica el enorme interés con que se siguieron los acontecimientos. Entre los varios ejemplos que se podrían traer sobre estos sucesos señalo el más conocido:

En el «Barranco del Lobo»
hay una fuente que mana
sangre de los españoles
que murieron por la patria.

¡Pobrecitas madres,
cuánto llorarán,
al ver que sus hijos
en la guerra están!

Ni me lavo ni me peino
ni me pongo la mantilla,
hasta que venga mi novio
de la guerra de Melilla.

Melilla ya no es Melilla,
Melilla es un matadero
donde se matan los hombres
como si fueran corderos.

El interés mediático de estos episodios propició que la casa de chocolates Amatller, fundada en Barcelona en 1797 y que todavía mantiene su actividad comercial, incluyera en sus envoltorios diversas colecciones de cromos. Entre la gran variedad de asuntos que publicaron se encontraban las series dedicadas a las campañas de África. Reproduzco algunos de ellos dedicados a la guerra de Melilla de 1909.



Los episodios que recrean estos cromos, de marcado tinte triunfalista, recogen hechos y hazañas de los mandos o soldados españoles sin el menor atisbo de contextualizarlos, como por otra parte resulta previsible puesto que estaban destinados preferentemente a un público infantil.



Tampoco fueron ajenas las editoriales a estos acontecimientos, editando volúmenes para satisfacer la demanda de noticias y la general curiosidad. Un ejemplo de ello es el ofrecido por la Casa Editorial Maucci, fundada en 1892 y especializada en viajes y aventuras, que editó una crónica de la campaña que nos ocupa de 1909.


Como curiosidad, reproduzco una foto, sin fecha, tomada en la entrada de la catedral sevillana donde dos mujeres solicitan cigarrillos para los soldados que se encuentran en África, junto a un cartel donde se explicitan vivas y elogios a la nación y al ejército.



Antonio Lorenzo


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