martes, 6 de diciembre de 2022

Curiosos enigmas para recreo de los discretos


Acerca de los enrevesados y fascinantes juegos de ingenio trataré de seguir un cierto orden cronológico sobre las recopilaciones más significativas donde aparecen enigmas, adivinanzas o acertijos, compilaciones de las que echamos en falta un estudio riguroso, clasificatorio y comparativo de este tipo de obras destinadas básicamente al entretenimiento. En relación a los enigmas que aparecen en los pliegos de cordel que reproduzco al final, me detengo de una forma muy superficial en algunas de las obras de la primera mitad del siglo XIX que guardan relación con los contenidos de los pliegos.

Agustín Pérez Zaragoza es uno de los autores más conocidos de la época fernandina, pues aparte de su célebre novela de horror titulada Galería fúnebre de espectros y sombras ensangrentadas, dio a la estampa una colección en el año 1821 titulada 👉El remedio de la melancolía: la floresta del año 1821, o colección de recreaciones jocosas e instructivas, donde se recogen en 4 vols. todo un conjunto de agudezas, sentencias, problemas de aritmética, juegos de sutileza y baraja, chistes y cuentecillos, etc. El conjunto de esta obra es una traducción de materiales franceses adaptados a las costumbres españolas. Estas misceláneas estaban destinadas al entretenimiento y la diversión para uso colectivo en reuniones familiares o tertulias, aspectos poco tenidos en cuenta por los estudiosos, pero de indudable interés para comprender más y mejor la vida cotidiana de la época como ejemplos característicos de la circulación cultural en los los ámbitos de sociabilidad casera.

Diez años más tarde, en enero de 1831, Mariano de Rementería y Fica publicó en Madrid un 👉Manual completo de juegos de sociedad o tertulia, y de prendas, donde tiene cabida un pequeño repertorio de enigmas en prosa y en verso. La obra es una traducción del francés de una obra anterior según expresa el propio Rementería. 
Esta colección se ha formado del tratado, que con el título que lleva, pu­blicó en francés madama Celnart, aña­diendo otros juegos tomados de otra obrita titulada: Le savant de societé; y aun añadiendo otros pormenores, y aco­modando las charadas y demás juegos al giro de la lengua española, para lo que ha sido a veces necesario inventar más bien que traducir.  No me detendré en hablar de la utilidad de esta colec­ción, ya en el campo, y ya en el seno de los hogares domésticos, procurando una variedad de juegos que no se limitan únicamente a una mera distracción, si­no que algunos de ellos, como dice el prólogo del original, ejercitan la me­moria, animan la elocución, precisan a saber una multitud de cosas relativas a la mitología, literatura, historia, ciencias naturales, etc.
La otra obra a la que hace referencia, Le savant de société, se publicó en Francia en 1802 con este título y reeditada posteriormente con asiduidad.


A su vez, y un año más tarde del Manual de Rentería, Pérez Zaragoza dio a la luz una interesante obra que guarda relación con el mundo de los enigmas y adivinanzas en dos volúmenes de 1832 con el título 👉El entretenimiento de las náyadas. Colección curiosa y divertida de 329 charadas o enigmas, puestas en quintillas, para dar una honesta distracción a las señoritas, y hacer más dulces sus labores en el invierno. En la anteportada figura también el título Recreo de damas del gran tono, o sea delicia de lechuguinos y lechuguinas.

«Este librito que ofrezco a las damas [...] se dirige principalmente a proporcionarlas un placer inocente, capaz de poderlas distraer en aquellos momentos tristes o enojosos que suelen abatir su espíritu y ser funestos a su corazón. Su lectura debe ser también para ellas de utilidad, pues el mismo deseo de adivinar los objetos que en sí envuelven las charadas las hará discurrir, analizar, cultivar su ingenio, despertar entre unas y otras la grata emulación, descubrir el discernimiento de los petimetres, novios y demás concurrentes a su sociedad, y en fin, tendrán una diversión, en las largas y fastidiosas noches del invierno, que entretenga su imaginación [...] Aquí tenéis, virtuosas niñas, y vosotros jóvenes amables, una distracción inocente, útil y curiosa, que no os fastidiará»... (vol. I, pp. 12 y ss.)
En sucesivas entradas comentaré o daré noticia de significativas recopilaciones posteriores que guardan relación con los pliegos y que contienen entretenimientos de agudeza de ingenio. Reproduzco dos de ellos.





Este otro pliego, editado en Málaga y perteneciente al Fondo Hazañas de la Universidad de Sevilla, pliego del que también se conoce otra edición sevillana procedente del taller de Joseph Padrino, quien desarrolló su actividad entre 1748 y 1745. El texto del pliego se dice compuesto por Juan García Valero, hijo de la villa de Arahal. Poco se sabe de este personaje como versificador de aceptación popular, aunque se le cita en otros pliegos sueltos editados por diferentes impresores e imprentas, donde figura su supuesta autoría, como en Relación nueva de muger. La vengada madrileña o Cobrar la fama es nobleza, y desempeñar su agravio...





©Antonio Lorenzo

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