
En este pliego, dividido en dos partes y conservando una misma estructura, en el comienzo de cada estrofa aparece un sorpresivo estribillo que da lugar a toda una serie de divertidas coplas. Estos singulares estribillos, ya sea con el invento de nuevas o deformadas palabras o cambios de sílabas, constituyen una especie de curioso motivo para acompañar el baile mediante un zapateado alegre y saltarín propio de los tanguillos festeros gaditanos.
Graciancicúbili, graciánguila, graciúnbili,miliquilígrami, milícami, lamígrama;dicandieúntiqui, diquiántica, diquiúntiqui,butianticútiqui, butianticúntica
A modo de ejemplo, reproduzco dos coplas extraídas de cada una de las partes:
Un fuerte dolor de tripasle dio ayer tarde a un paleto,y el pobre hombre se ca…llabaal pasar por Recoletos.Se fue corriendo a un kioscoa hacer sus necesidades;la encargada del negociole pidió una perra grande;el buen hombre voceaba y gritaba:¡yo no vengo a hacer el primo, lo ha oído!y yo no me voy sin ca…llar,y no doy ni un perro chico;vamos, que no pago yo, no señor,primero me han de matar, ya verá,en mi pueblo nadie pagacontribución por ca…llar
Para buen mozo, señores,el novio de doña Blasa,que cuando va por la calleparece una calabaza;el pobre, está cojo y manco,calvo, desdentado y tuerto,está temblón y está lila,y le corrompe el aliento,padece de mal de orina, vecina,tiene una joroba atrás, don Tomás,que parece la mochilaque se pone un militar;también tiene erisipela, ¡ay abuela!y padece de lombrices, qué dices,y al pobre se la ha torcidola punta de las narices.
El pliego, editado en Madrid por la "Antigua Imprenta Universal" de la calle Cabestreros, 5 en el último cuarto del siglo XIX, tiene una clara intención de divertir al público general y donde se alude de paso a referentes lugares madrileños, como a la calle Recoletos, el Rastro o la Puerta del Sol.
©Antonio Lorenzo




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