domingo, 25 de julio de 2021

2021-2022: el extraño doble Año Santo Compostelano


Si el día 25 de julio, fecha de la celebración del apóstol Santiago como patrón de España, cae en domingo, dicho año tiene el privilegio de ser declarado como Año Santo Compostelano. Esta singular prerrogativa fue concedida por vez primera hacia 1122 por el Papa Calixto II. De ello se tiene conocimiento gracias a otra bula de 1179, ésta sí conservada: la Regis aeterni del Papa Alejandro III confirmando el privilegio otorgado a la Catedral por el Papa Calixto II (1118-1124).

Los años jubilares compostelanos se celebran cíclicamente según las variaciones motivadas por los años bisiestos, por lo que se celebran cada 11, 5 o 6 años dependiendo del año en cuestión. El jubileo comienza oficialmente el día 31 de diciembre del año anterior con el ritual de apertura de la Puerta Santa que marca el inicio del año jubilar, concluyendo el 31 de diciembre del año siguiente, donde es posible ganar el jubileo durante cualquier día de dicho periodo.

Puerta Santa de la catedral de Santiago (31 de diciembre de 2020)

La cadencia anual de celebración del Año Santo Compostelano varía según los años bisiestos, lo que impide que se cumpla de forma continuada teniendo en cuenta, además, la reforma gregoriana del año 1582, donde se trataron de ajustar los variados desfases del hasta entonces vigente calendario juliano.

El año jubilar consiste en un tiempo especial de gracia durante el cual es posible obtener una indulgencia plenaria para el perdón de la pena que merecen los pecados cometidos, siempre mediante una serie de condiciones que hay que cumplir:
1) Visitar la Catedral de Santiago donde se conservan los restos de Santiago el Mayor.
2) Rezar alguna oración (al menos, el Credo, el Padrenuestro y pedir por las intenciones del Papa). También se recomienda asistir a la Santa Misa.
3) Recibir los sacramentos de la penitencia y de la comunión, ya sean 15 días antes o después.

Debido a la situación de pandemia y a que las peregrinaciones a Santiago se vieran seriamente afectadas, aparte del combinado de celebración religiosa y turismo-cultural, el actual papa Francisco decretó el día 1 de diciembre del pasado año 2020 la prolongación del año jubilar durante dos años a consecuencia del Cobid 19 [sic] y de las circunstancias excepcionales causadas por la enfermedad epidémica, según se recoge en el decreto de la Penitenciaría Apostólica.


Solo se conoce un precedente de la prórroga durante dos años del año jubilar como consecuencia de la Guerra Civil española, con el bienio santo de 1937-1938, concedido por el papa Pío XI, donde la figura de Santiago se utilizó como unificador de un renacido símbolo patrio.

Ceremonia de apertura de la Puerta Santa en 1937. Foto: Ksado/Archivo


Santiago el Mayor fue uno de los doce apóstoles (Mt 10,2 y Hch 1,13); hijo de un pescador de nombre Zebedeo (Mt 4,21) y de una seguidora de Jesús, de nombre Salomé. Hermano primogénito de san Juan Evangelista, no de Santiago el Menor, al que suele atribuirse como su hermano pequeño. Junto con Juan fue llamado por Cristo para convertirse, junto con Pedro y Andrés, en uno de los doce apóstoles.

La leyenda sobre la evangelización de Hispania por Santiago el Mayor es apócrifa y carece de verosimilitud histórica. Desde un punto de vista historiográfico, al margen del profundo respeto a la devoción religiosa popular, no se sostienen las diferentes leyendas sobre su evangelización en la península, impregnadas de desajustes e interpolaciones, de igual modo que se conserven sus restos en un sepulcro en Santiago de Compostela.

La leyenda recoge las distintas ciudades donde evangelizó Santiago tras su desembarco en Cartagena, donde recibió la aparición de la Virgen del Pilar a su paso por Zaragoza, como recoge el siguiente grabado del siglo XVII.

Santiago predica la fe en ciudades españolas. Grabado de Diego de Astor (s. XVII)

Al margen de que no exista prueba historiográfica alguna sobre la evangelización en España de Santiago el Mayor, su culto y popularidad se funda principalmente en la peregrinación a Santiago de Compostela al ser proclamado como patrón de España y baluarte indiscutible durante la controvertida «Reconquista» contra los enemigos musulmanes a partir de la legendaria batalla de Clavijo en el 930 al grito de guerra ¡Santiago y cierra España! de los ejércitos cristianos.

De Santiago Matamoros a Santiago mataflores

La iconografía de Santiago se basa principalmente en tres motivos iconográficos: la de Santiago como apóstol, como peregrino y como guerrero (Santiago Matamoros).

Aparte de representarlo como apóstol o peregrino existe una amplia iconografía donde aparece montado en un caballo, ya fuera vestido de peregrino o con armadura militar, blandiendo una espada y dando muerte sin contemplaciones y con saña a los enemigos de los cristianos. Es claro que su iconografía se puso al servicio de intereses políticos y religiosos, donde el poder de la imagen para una sociedad analfabeta resultaba vital como medio propagandístico y consolidación de un mito como elemento aglutinador de una identidad frente a lo diferente.

Tímpano de la iglesia de Santiago en Betanzos

Un ejemplo de ello es la talla policromada que data del siglo XVIII y es obra del escultor José Gambino y que podía contemplarse en una nave lateral de la basílica, escenifica la legendaria aparición del hijo del Zebedeo vestido de peregrino y a lomos de un caballo blanco en la histórica batalla de Clavijo. Precisamente, se atribuye al Apóstol Santiago el triunfo de los cristianos frente a los musulmanes en el combate de reconquista de la Península Ibérica. De ahí que fuese designado como patrón de las Españas.

La imagen de un Santiago Matamoros es una clara manifestación xenófoba de dominación frente a lo considerado como enemigo o diferente. De ahí que la emblemática imagen de Santiago Matamoros fuese retirada a otro lugar más discreto de la basílica con el fin de no herir sensibilidades o ser provocadora de algún conflicto, pasando de ser Santiago Matamoros a Santiago mataflores.

 

No solo se conoce iconográficamente a Santiago como Matamoros, sino que a raíz de la «conquista» americana se le representa como Santiago Mataindios, resignificando su imagen, e incluso como Santiago Mataespañoles según representaciones como símbolo de resistencia para mantener las creencias precolombinas tras la independencia de las colonias americanas en el siglo XIX.

La alteridad musulmana pasó a identificarse con la alteridad indígena, siendo ambas, aunque cada una en su contexto, como lo opuesto a la cristiandad.



Santiago Matapatriotas, Quito, Principios del s. XIX

©Antonio Lorenzo

martes, 20 de julio de 2021

Prevenciones para casarse según esta cartilla de casamientos

 

Este pliego, de tono burlón y satírico en airosas estrofas de seguidillas, constituye otro ejemplo más sobre la minusvaloración de la mujer tan extendida en el imaginario social de épocas no tan lejanas.

Considerado el matrimonio como clave para sostener y mantener el orden social, esta cartilla trata de prevenir a los mozos solteros sobre conveniencia de encontrar esposa y no dejarse llevar por las primeras impresiones o por las tretas femeninas.

Los mozos han de procurar mantenerse solteros todo el tiempo que puedan, pues 'el buey suelto bien se lame', pero si no queda otro remedio se ha de buscar una mujer 'ni muy guapa ni muy fea, 'ni muy gorda ni muy flaca', 'ni muy joven ni muy vieja'... en lo que podría resumirse como 'ni mucho ni poco'.

En una segunda parte, dedicada a las mujeres casaderas, se manifiesta la idea de que la única salida para la mujer es el matrimonio, reduciéndose sensiblemente los inconvenientes para encontrar pareja respecto a los varones, claro ejemplo del papel marginado de la mujer subordinada socialmente según el arraigado imaginario de la época.

                                                              "...que rabiéis por casaros
                                                            nadie se ofenda,
                                                            pues no tenéis, señoras,
                                                            otra prebenda:
                                                            y así es forzoso
                                                            que escuchéis mis avisos
                                                            y abráis el ojo".

Reeditado también por otras imprentas, como por la vallisoletana de Santarén, esta versión fue impresa en Madrid, sin año, por la Imprenta Universal de F. Hernández en la calle del Oso, 21, pral.





©Antonio Lorenzo

lunes, 12 de julio de 2021

Divertida relación de Marcos, el de Guadarrama

Xilografía del pliego editado en Madrid por Marés en 1867
 
Pliego reimpreso en numerosas ocasiones donde se nos cuenta la variedad de partos de todo tipo a los que tuvo que atender Marcos, el de Guadarrama, como consecuencia de los regalos que obtuvo por su casamiento. Tras apenas tres meses de casado tuvo que prestar su atención a los ocho partos que se sucedieron en el mismo día.

El interés del pliego reside también en la relación de los bailes que acompañaron al casamiento, así como la procedencia de las variadas comidas y bebidas.

Este divertido pliego proviene de la imprenta barcelonesa de los Herederos de Juan Jolis, sin año, aunque sabemos que su actividad impresora se desarrolló entre los años 1760 y 1770.




©Antonio Lorenzo


lunes, 5 de julio de 2021

Códigos sociales de urbanidad y de buenas maneras [V]


La conocida y difundida expresión «Tener más cuento que Calleja» ya figura como frase coloquial en el Diccionario de la Real Academia Española desde el año 2001 en el sentido de fantasear, ocultar o exagerar la realidad, con la idea subyacente de considerar en su conjunto la actividad de la que fuera famosa editorial de cuentos y de libros escolares durante prolongada trayectoria.

La Editorial Calleja fue una de las casas editoriales más importantes y significativas de la España de la Restauración. Fundada por Saturnino Calleja en 1876, mantuvo su actividad hasta 1958, pero el episodio más brillante de su trayectoria abarca de su fundación hasta 1929. La trascendencia de esta editorial puede considerarse crucial en la educación española a través de sus textos didácticos o libros escolares enmarcados en colecciones como «el Pensamiento infantil», «Lecciones de una madre», «Método completo de primera enseñanza cíclica o progresiva» (compuesta a su vez por diversas colecciones). Otro aspecto importante a destacar en su producción se refiere a los libros de lectura, ya fueran específicos para el aprendizaje de la misma o para dar a conocer obras clásicas de la literatura o cuentos populares.

El propio Saturnino Calleja fue un decidido promotor de este regeneracionismo pedagógico e impulsor de las tareas docentes de muchos maestros y en el desarrollo del hábito lector de niños y jóvenes mediante su lema de Todo por la ilustración, un eslogan cuyo doble sentido mostraba la interrelación necesaria entre la imagen y el saber, entre la apariencia bella y el contenido riguroso en su afán de deleitar e instruir.

Instruir deleitando, como se proclama en los numerosos títulos dedicados a la labor pedagógica escolar supone toda una declaración de principios de la filosofía educativa de Calleja, expresión retomada del Arte poética del poeta latino Horacio en el siglo I a.C, recogida en su Epístola a los Pisones, donde recomendaba a los poetas «prodesse et delectare».».

Estos libros de lectura utilizan las ilustraciones como soporte explicativo del texto, difundiendo de forma iconográfica los valores que intentan transmitir. Se trataba, en definitiva, de consolidar determinados patrones de conducta combinando de forma conjunta el texto y la imagen.

De los diferentes periodos que atravesó la conocida editorial, es fundamental el estudio: Ruiz Berrio, J. (dir.); Martínez Navarro, A.; Colmenar, C. y Carreño, M. (2002). La editorial Calleja, un agente de modernización educativa en la restauración. Madrid: UNED Ediciones.

Una de las colecciones de Calleja, iniciada en el último cuarto del siglo XIX, de la que se conocen numerosas partes y ediciones, es la conocida como El pensamiento infantil. Método de lectura conforme a la inteligencia de los niños. La tercera parte de esta colección es la que he elegido para compartir algunas de sus ilustraciones que he agrupado en imágenes dobles.









©Antonio Lorenzo

jueves, 24 de junio de 2021

Códigos sociales de urbanidad y de buenas maneras [IV]

 

Continuando con la entrada anterior añado las siguientes viñetas con varios modelos de conducta contrapuestos recogidos también en la Cartilla Moderna de Urbanidad, editada por los Hermanos Maristas en su editorial F.T.D. en 1929.

                          07- En las visitas
                          08- En los viajes
                          09- En el templo
                          10- La niña caritativa y buena y la niña mala y dura
                          11-Lo más hermoso y lo más feo en una niña
                          12-La laboriosidad: la niña diligente y la niña perezosa
                          13-De la humildad y la modestia: la niña humilde y la niña orgullosa

Las imágenes de esta cartilla supusieron un importante salto cualitativo respecto a los tratados de urbanidad anteriores. El acierto de contraponer horizontalmente lo considerado como lo positivo y negativo de determinadas conductas favoreció, sin duda, la memorización de estos códigos pedagógicos en su sentido moral.

Las imágenes, como recurso didáctico de aprendizaje, facilitan la información y orientan la actividad cognitiva de los alumnos con la finalidad de transmitir determinados conocimientos de una forma visual. Ese propósito de enseñar o facilitar la comprensión a través de las imágenes constituye el rasgo definitorio e intencional del dibujante o ilustrador.









El tratado añade al final unos pareados escritos por el poeta, dramaturgo y político Francisco Martínez de la Rosa (1787-1862), quien fuera también durante un corto periodo de tiempo presidente del Congreso de los Diputados (1821) durante el periodo conocido como el Trienio Liberal (1820-1823).



©Antonio Lorenzo

lunes, 14 de junio de 2021

Códigos sociales de urbanidad y de buenas maneras [III]

 

El libro escolar y los tratados de buenos modales y urbanidad como factores socializadores, fueron alcanzando a lo largo del tiempo una mayor importancia como elemento de aprendizaje en España, sobre todo a partir del periodo conocido como la Restauración. Es bien sabido que, en su conjunto, son materiales muy útiles para analizar y contextualizar la historia cultural de un país, la ideología que transmiten y las corrientes de pensamiento a lo largo de su desarrollo histórico.

La mayoría de los manuales escolares de urbanidad se desarrollaron preferentemente durante la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX, aunque siguieron reeditándose hasta alcanzar, incluso, las postrimerías de la dictadura franquista. A través de ellos se pretendía que los escolares aprendiesen las normas básicas de conducta, los valores propios de lo que se entendía como el modelo apropiado para el trato con sus semejantes, separando el 'modelo' a seguir por los niños y las niñas, en clara discriminación hacia estas últimas, y que se extendió, y aún perdura, como elementos discriminatorios sobre la mujer.

Hay que señalar la creciente importancia de la imagen como protagonista o acompañante en los textos en los que aparece, con su función altamente motivadora y complementaria en la enseñanza. La singularidad de los libros escolares contiene características propias que son cambiantes en el tiempo, pero vienen a significar un eje vertebrador y de importancia creciente desde las primeras manifestaciones editoriales escolares. El incremento de los libros de lectura en la enseñanza iba acompañado con elementos dispersos, como consejos de higiene doméstica y labores para las niñas, o normativas de urbanidad. Bajo la genérica denominación de libros de lectura escolares se esconde una gran variedad de géneros donde se entremezclan o entretejen unas materias con otras, lo que les otorga un carácter misceláneo.

La función de la imagen en los textos escolares fue ganando en importancia desde el último cuarto del siglo XIX hasta aproximadamente la mitad del siglo XX. Los tratados de urbanidad no constituían propiamente una asignatura autónoma en el aprendizaje de los niños, pero se tenía muy en cuenta en la enseñanza de la religión dedicada a la moral social. La imagen servía de apoyo de cara a facilitar la memorización si acompañaba a algún texto.

Un ejemplo de la evolución de la imagen en estos tratados de urbanidad es, precisamente, el que propongo a continuación, donde el texto queda relegado en su relación con la importancia concedida a las viñetas que le sirven de soporte como instrumento pedagógico cada vez más eficaz. Estas viñetas, que recuerdan las estampas de aleluyas o aucas, donde bajo cada una de ellas aparece un dístico o pareado, muy conocidas dentro del ámbito popular catalán-valenciano, contraponen modelos de conducta mediante dibujos que refuerzan el modelo a seguir frente a su contrario en aspectos como lo considerado correcto de los gestos, acciones a seguir, valores o higiene. Todo ello sustentado bajo una ideología de clara diferenciación social entre un mundo urbanita y de posición acomodada frente a otro rural y de escasos medios. La censura social e ideológica, no solo respecto a las mujeres (cuyo papel se reducía a ser esposa y madre) sino también respecto a los criados o servidores domésticos.

Un ejemplo significativo de todo ello es la Cartilla Moderna de Urbanidad en sus dos versiones (niños y niñas). Fue editada por los Hermanos Maristas en su editorial F.T.D. en 1929, recogiendo normas de conducta e ilustrándolas de forma sugerente. Tuvo numerosas ediciones, tanto en España como fuera de nuestras fronteras, conociéndose ediciones tan tardías como la decimoséptima edición de 1966 reeditada por la editorial Voluntad de Bogotá.

Antecedentes de la editorial marista en España



El Instituto Marista de Marcelino Champagnat (1789-1840), canonizado por Juan Pablo II el 18 de abril de 1999, nació en 1817 en Francia dentro de un movimiento congregacional en el que se fundaron varios Institutos de votos simples cuya misión era la educación de los niños y jóvenes. Tras el fallecimiento de Champagnat en 1840 ya contaban con gran número de escuelas por lo que necesitaron uniformizar la enseñanza mediante el tratado Guide des Écoles (Guía del Maestro) que sirvió de base propia para la enseñanza de varias generaciones.

La Institución Marista se estableció en España en diciembre de 1886 donde fueron extendiéndose por diversas poblaciones catalanas en un primer momento y donde comenzaron a editar manuales para la enseñanza como los Elementos de la Historia Sagrada, en 1890, impreso en Gerona bajo las siglas F.T.D. Estas siglas venían a significar (de una forma un tanto oscura) las iniciales del superior general del Instituto Frère Théofane Durand (1883-1907), para denominar a la editorial que fundaron en España, así como a las demás editoriales maristas que se constituirían también en América. En 1925, las iniciales FTD cambiaron de significado en España a través de un concurso promovido por la editorial, pasando a significar Foveo Timorem Domini (Fomento el Temor de Dios). En enero de 1932, la Editorial FTD se constituyó como sociedad anónima pasando a denominarse Editorial Luis Vives S.A. (Edelvives).

La presencia de imágenes como instrumento pedagógico ya se encontraba más consolidada en estos manuales. Ejemplo de ello he elegido una primera parte significativa que tendrá su continuación en otra entrada. En estos primeros ejemplos con viñetas contrapuestas aparecen los siguientes modelos a seguir, en este caso referido a las niñas.

                                                              01- La niña bien y mal educada
                                                              02- En la calle
                                                              03- En el colegio
                                                              04- En la mesa
                                                              05- En el juego
                                                              06- En el paseo







©Antonio Lorenzo

domingo, 6 de junio de 2021

Códigos sociales de urbanidad y de buenas maneras [II]

 

Para comenzar esta nueva entrada nada mejor que reproducir el resumen del trabajo elaborado por Pilar Ballarín para contextualizar el papel de la mujer en los tratados de urbanidad del siglo XIX.
«En España, a lo largo del siglo XIX, al tiempo que se sentaban las bases del sistema nacional de educación se definía el nuevo orden social de esferas separadas entre hombres y mujeres que caracterizará al patriarcado contemporáneo, cuestiones ambas imprescindibles para la realización del proyecto político liberal burgués. La escuela de niñas fue la encargada de promover y legitimar el modelo de mujer útil al nuevo Estado y al desarrollo económico desde el gobierno del hogar». La asignatura de «Ligeras nociones de higiene doméstica» que estableció la Ley Moyano en 1857 junto con la reorientación que se dio a las «labores propias del sexo» hacia la utilidad familiar, se consideran en este trabajo como los instrumentos clave para el alejamiento de las mujeres del mercado laboral y la devaluación de los trabajos que éstas desempeñan».

[«La escuela de niñas en el siglo XIX: La legitimación de la sociedad de esferas separadas», en Historia de la educación. Revista interuniversitaria, N.º 26, 2007, ediciones de la Universidad de Salamanca, págs. 143-168].
Uno de los tratados de urbanidad más populares para las niñas del último tercio del siglo XIX y principios del XX, es el escrito por Pilar Pascual de Sanjuán. Tal fue su popularidad que se siguió reeditando hasta mediados del siglo XX.

Pilar Pascual de Sanjuán (Cartagena, 1827-Barcelona, 1899) fue una pedagoga de acusada vocación humanística y acrecentado sentimiento religioso. De ser maestra rural en sus inicios, pasó posteriormente a regir la Escuela Práctica Agregada a la Normal de Maestras, de Barcelona. Convertida en figura relevante por sus escritos fue nombrada Socia de Honor de la Sociedad Barcelonesa de Amigos de la Instrucción.

Contexto histórico-social

La obra pedagógica de Pilar Pascual se desarrolla especialmente en la segunda mitad del siglo XIX. Se trata de un periodo convulso de grandes transformaciones económicas y sociales, donde se produce el derrocamiento de Isabel II y su salida al exilio tras el éxito de la Revolución de 1868, "La Gloriosa". La proclamación como rey de Amadeo I de Saboya en enero de 1871. La declaración de la I República española en 1873. Pronunciamiento de Martínez Campos en 1874 a favor del hijo de Isabel II, Alfonso XII, dando paso a un corto periodo de reinado (1875-1885), e iniciando un largo periodo histórico conocido como Restauración.

La primera ley educativa integral y racional en España fue la Ley de Instrucción Pública de 1857, conocida como Ley Moyano, por ser entonces ministro de Fomento durante el reinado de Isabel II don Claudio Moyano Samaniego. Dicha ley tuvo un periodo de vigencia extremadamente largo y ha incidido profundamente en la estructura de la enseñanza primaria. Con esta ley se intentaba solucionar el grave problema de analfabetización en España. Con la Ley Moyano, se implantan los grandes principios del moderantismo histórico. Estos son la gratuidad relativa para enseñanza primaria, la centralización, la uniformidad, la secularización y la libertad de enseñanza limitada.

La Ley Moyano establece que la enseñanza sea obligatoria de los 6-9 años, posteriormente en 1909 se prolonga hasta los 12 años. El Estado cubre la gratuidad entre los 6-9 años, solo a aquellos que demuestren que no la pueden pagar.

La Primaria se estructura en dos etapas:

• Elemental de 6-9 años
• Superior de 9-12 años

La enseñanza principal de estos estudios «comprende las nociones rudimentarias de más general aplicación a los usos de la vida».

La Primera Enseñanza era impartida en las escuelas gratuitamente. Aun así, son los niños de familias de clase media los que realmente van a la escuela. Los de clase baja, debido a los problemas económicos de sus familias, hacía que los niños resultasen mucho más útiles como mano de obra.

Por otra parte, los niños de clase alta eran educados por institutrices en sus propias casas. Las institutrices vivían con la familia que las contrataba y se encargaban de la educación de los menores de la familia.



Pilar Pascual desarrolló una fructífera carrera de publicaciones, al margen de sus colaboraciones en revistas variadas. Se le han contabilizado una treintena larga de títulos: desde Los albores de la vida. Obra dedicada a las niñas (1863), Barcelona, Librería de Juan Bastinos e hijo, hasta Noches de estío. Cuentos para niñas y niños (1897), Barcelona, Antonio J. Bastinos. A lo largo de todos estos años publicó numerosos títulos que tuvieron gran repercusión y numerosas ediciones, como Flora o la educación de una niña (1881), Barcelona, Imprenta y Litografía de Faustino Paluzie.


De la amplia bibliografía de sus escritos pedagógicos creo de interés, aún a riesgo de que pueda resultar excesivo para una entrada de blog, la reproducción completa de su Breve tratado de urbanidad para las niñas (Barcelona: Imprenta de Paluzie, 1884), reeditado posteriormente y donde cada lector puede extraer sus propias conclusiones. Para ello, he unido cada dos páginas en una doble con el fin de que resulte más cómodo su acceso y consulta.



















©Antonio Lorenzo