En las cuatro entradas anteriores en este mismo blog reproducía distintos pliegos donde se aconsejaba a los mozos solteros el que no se casasen. En esta ocasión, y de forma satírica, es el ficticio personaje de doña Margarita Cachuela la que advierte a las mujeres para que no contraigan matrimonio. En el pliego se dice que Margarita cuenta, nada menos, que con ciento trece años y estuvo casada con once maridos, por lo que se basa en su larga experiencia para atribuir a los hombres una serie de malos comportamientos. Les achaca su notable picardía para engañar a las mocitas mediante toda clase de requiebros para conseguir sus fines. También atribuye a los maridos el quedarse con buena parte del dinero del jornal para satisfacer sus vicios en tabernas y permitirles agasajar a otras mujeres.
En la segunda parte del pliego, la respuesta de don Fabián, quien fuera esposo de Margarita, viene a defender, en contraposición a ella, el estereotipo asignado a la mujer como causante de todos los males al considerarlas como aprovechadas y buscadoras de dineros para invertirlos en indumentarias, gastos y fiestas.
En este otro pliego que reproduzco, y a diferencia de tantos pliegos que invitan a los hombres a no contraer matrimonio, son las propias mujeres las que solicitan a los hombres el que se deberían casar. Entre las razones que arguyen para ello están las de poder gozar del dulce Himeneo, aludiendo metafóricamente a Himeneo, el dios de las ceremonias matrimoniales en la mitología griega y con el sentido erótico de la intimidad nupcial. A ello se une el cuidado y la asistencia de la mujer hacia aquellos maridos que cayeran enfermos.
Tras estas consideraciones se añade Otra sátira al propio intento, donde la mujer reivindica su propia autonomía y la no dependencia de ningún hombre, ya que "tener marido es tener un amo". No obstante, y repasando los habituales comportamientos, y si todo va bien:
Mas a pesar de estosi hacen juramentode enmendarse de ello,quiero casamiento.
También se añade una referencia a las muchas coplas extendidas por los ciegos cantores en este tipo de hojas volanderas, donde se enumeran de forma extensiva y disparatada los motivos para los mozos no se casen:
Y así, amiguitos,casémonos luego,dejando las coplasque cantan los ciegos.
Este pliego de carácter humorístico, en el que se exponen las razones por las cuales los hombres deberían contraer matrimonio para amar y valorar moralmente a las mujeres, está editado en el año 1855 en Carmona (Sevilla) por la conocida imprenta de José María Moreno, pliego de los que también se conocen otras ediciones de distintos talleres.
©Antonio Lorenzo









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